miércoles, 31 de marzo de 2010

Curiosidades de Japón: Los Oni

Los oni (, oni) son criaturas del folclore japonés, similares a los demonios u ogros occidentales. Son personajes populares en el arte, literatura y teatro japoneses.




Aspecto
 Las representaciones de onis varían ampliamente, pero es frecuente mostrarles como gigantescas criaturas de afiladas garras, pelo revuelto y dos largos cuernos surgiendo de sus cabezas. La mayoría de las veces poseen forma humanoide, aunque en ocasiones han sido mostrados con características antinaturales, poseyendo gran número de ojos o dedos extra. Su piel puede ser de un variado rango de colores, pero rojo, azul, negro, rosa y verde son particularmente comunes.

 
Su fiera apariencia se ve incrementada por las pieles de tigre que tienen tendencia a vestir y los garrotes de hierro, llamados kanabō (金棒), que suelen llevar. Estos demonios aparecen montados en una carreta en llamas para apoderarse del alma de un malvado antes de morir. Pese a su aterrador aspecto suelen aparecer en historias cómicas en las que se les ridiculiza.Esta imagen ha dado lugar a la expresión oni con garrote de hierro (鬼に金棒), que denota resistencia e invencibilidad. También usado en el sentido de "fuerza para el fuerte", o poseer una habilidad natural incrementada gracias al uso de alguna herramienta. Suelen aparecer como seres malvados pero en algunos cuentos también ayudan a las buenas personas. 
En la saga Touhou de ZUN, hay tres apariciones de Onis: la primera es un hechizo de la Shikigami Nekomata Chen, que es capaz de invocar a dos Onis para que luchen para ella (Oni Rojo, Oni Azul). La segunda aparición de Onis es la de Suika Ibuki, una diminuta pero brutal Oni cuyo poder principal se basa en una fuerza irreal y en alterar la densidad de las cosas (tanto es capaz de multiplicarse, transformarse en niebla o en gigante gracias a ese poder). La tercera es la Oni Yuugi Hoshiguma, vive en el mundo subterráneo y es una apasionada por el sake (al igual que Suika) y tiene el poder de controlar los fenómenos sobrenaturales.
Curiosidad: En los videojuegos, más concretamente en el Zelda Majora's mask, Cuando Link se pone la Máscara de la Fiera Deidad, se le conoce como Oni-Link.

sábado, 27 de marzo de 2010

Hoy de 8.30 a 9.30: ¡La hora del planeta!



Hola a todos,

Hoy es la hora del planeta y de 8.30 a 9.30 te invito a que apagues la luz de tu casa. Los monumentos más emblemáticos de Córdoba, como la Mezquita-Catedral, el Puente Romano y La Calahorra, además de la fachada del Hotel Córdoba Center y RTVA permanecerán a oscuras.

La asociación WWF estarán junto a La Calahorra, con una mesa informativa y a partir de las 20:00 repartirán velas para formar un gran 60, dípticos informativos, revistas, chapas y 60 Kg de manzanas y naranjas ecológicas... ¡Salid de casa, dejad todas las luces apagadas e id a verlos!, podéis dejar vuestro consejo para luchar contra el cambio climático en su panel "60 minutos, 60 consejos".

La hora del planeta es una campaña de concienciación y movilización por el Medio Ambiente, promovida por WWF. ¡Sumate a la causa! ¡Es importante!



Vía: WWF (¡Gracias! ^^)

martes, 23 de marzo de 2010

Cultura japonesa: la religión en Japón

La mayoría de los japoneses no están afiliados a una religión en particular, a su vez ellos incorporan varias características de muchas religiones en su vida cotidiana y que dicho proceso es conocido como sincretismo, y por ende celebran festivales pertenecientes a diferentes religiones, tales como el budismo, el cristianismo y la religión shinto.
Una de las religiones más practicadas en Japón es el Shinto (神道 Shintō), que es a la vez la religión nativa de Japón y que es exclusivo de ese país, fue la única religión que existía antes de la llegada del budismo a Japón y marcó notablemente la mitología japonesa. Involucra una religión politeísta que se realiza en los templos shinto o jinja (神社), y que se basa en cuatro afirmaciones: tradición y familia, amor a la naturaleza, purificación y la celebración de las festividades tradicionales. No posee ningún canon o libro sagrado, y es una religión que no está interesada en acrecentar su número de fieles, por ende dicha religión no se ha expandido a nivel mundial. Fue una religión estatal desde la Era Meiji hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, y en esa época proscribía otras religiones; sobre todo con el budismo japonés, religión que estaba muy asimilado con éste y que se le intentó separar su práctica en vano.
 
Hōryū-ji, el edificio del siglo VI.
 
El budismo japonés es la religión practicada mayoritariamente en Japón, llegó al país proveniente de Corea en el siglo VI, aunque fue impulsado en Japón en el siglo posterior. Dentro de Japón comenzaron a surgir diversas escuelas y tendencias, a partir del budismo mahayana, sin embargo la tendencia que prosperó en Japón y que causó un impacto sobre la cultura japonesa es el budismo zen (). Las ramas más practicadas en Japón en la actualidad son aparte del zen, el Jōdo Shinshū (浄土真宗) y el Jōdo Shū (浄土宗), que son escuelas liberales pertenecientes a la rama del budismo de Tierra Pura y que no obligan a la vida monástica dentro de su culto; y el budismo Nichiren (日蓮系諸宗派 Nichiren-kei sho shūha). Cabe anotar que el budismo está muy compenetrado con el shinto y a veces ambas son considerados como una sola creencia dentro de Japón.
El cristianismo es introducido a Japón en 1549. Prácticamente acabó un siglo más tarde, sobreviviendo sólo en el área aislada alrededor de Nagasaki; fue presentado de nuevo a finales del siglo XIX y se extendió despacio. Actualmente esta religión tiene 1.4 millones de adheridos, que incluyen un alto porcentaje de personas importantes en la educación y asuntos públicos. Varias Universidades fueron comenzadas por cristianos y hay hasta una universidad cristiana llamada "Universidad Internacional Cristiana " establecida en el año 1949.
Otras religiones que han tenido cabida en Japón son el judaísmo, el hinduismo y en menor medida, el islamismo. A pesar de no ser religiones el confucianismo y el taoísmo se arraigaron del budismo japonés en algunos aspectos netamente culturales.


fuente: www.wikipedia.org

miércoles, 17 de marzo de 2010

Curiosidades de Japón: La estatua de Hachiko

Hachiko nació en Noviembre de 1923 en la prefectura de Odate, provincia de Akita, al norte de Japón. Era un perro de raza Akita, macho y de un intenso color blanco.
La suerte iluminó a Hachiko cuando a los 2 meses de edad fue enviado a la casa del profesor del departamento de Agricultura de la Universidad de Tokio Dr. Eisaburo Ueno. El profesor lo llevó a su hogar situado cerca de la estación Shibuya, y allí demostró ser un bondadoso y amable dueño. El perro por su parte lo adoraba.
Desde luego, Hachiko no podía acompañar a su amo hasta la universidad. Pero lo que sí hacía era dejar la casa todas las mañanas con el profesor y caminaba junto a él hasta la estación Shibuya.

El perro observaba como su dueño compraba el boleto y luego desaparecía entre la multitud que abordaba el tren. Más tarde, Hachiko acostumbraba sentarse en la pequeña plaza y esperaba allí a su dueño quien regresaba de su trabajo por la tarde.
Esto sucedía todos los días. Así es como la imagen del profesor con su perro se volvió familiar en la estación Shibuya, y la historia de la lealtad de este animal se diseminó por los alrededores con mucha facilidad. Las personas que transitaban por Shibuya siempre comentaban este hecho.
Una tragedia irrumpió la tarde del 21 de mayo de 1925. La salud de profesor no era muy buena en esos días y repentinamente sufrió una ataque cardíaco en la universidad. Él falleció antes de poder regresar a casa. En Shibuya, el perro esperaba enfrente de la estación.
Muy pronto las noticias sobre la repentina muerte del profesor alcanzaron Shibuya. Inmediatamente muchas personas pensaron en el pobre perro que lo había acompañado todos los días. Varios tuvieron la misma actitud y fueron a la pequeña plaza para convencer al perro de que volviera a su hogar, como si él pudiera comprenderlos.


A la mañana siguiente Hachiko fue visto enfrente de la estación, esperando a su amo. Aguardó todo el día en vano. Al día siguiente estaba allí nuevamente y así sucedía día tras día. Los días se volvieron semanas, las semanas meses, los meses años y aún así, el perro iba cada mañana a la estación, espera el día entero y al llegar la hora de regreso de su amo, buscaba entre todos esos rostros extraños a áquel que amaba. No tenía en cuenta las condiciones climáticas, lluvia, sol, viento y nieve no impedían su diario peregrinar al encuentro de su amo, la lealtad hacia su amigo humano nunca pereció.
La lealtad demostrada por Hachiko tuvo un extraordinario efecto entre los japoneses pobladores de Shibuya. Él se transformó en un héroe, la figura más amada del área. Los viajantes que se ausentaban por un largo período siempre preguntaban por él a su regreso.
En el mes de abril de 1934 los bondadosos habitantes de Shibuya contrataron a Teru ( Shou) Ando, un famoso escultor japonés, para que realizara una estatua en honor su amigo Hachiko. El escultor estuvo encantado de realizar ese trabajo y la estatua de bronce fue colocada enfrente de la estación, donde solía esperar Hachiko.
Casi un año más tarde, el 7 de marzo de 1935 Hachiko falleció al pie de su propia estatua debido a su edad, pero eso no impidió que su historia y la estatua de Teru Ando se hicieran famosas por todo Japón.
Durante la guerra todas las estatuas fueron fundidas para la elaboración de armamento, la de Hachiko no escapó de esa suerte y lamentablemente el escultor fue asesinado. Pero los pobladores de Shibuya continuaban recordando a Hachiko y su mensaje de lealtad. Así fue como decidieron formar una Sociedad para el reemplazo de la estatua de Hachiko, y dicha sociedad contrató al hijo de Teru Ando, Takeshi Ando, quién también era un excelente escultor.


Hoy en día, la exquisita estatua de Hachiko permanece en el medio de la plaza enfrente de la estación Shibuya. Podemos encontrar alrededor de ella fuentes, puestos de diarios y revistas y personas sonrientes contándoles la historia de Hachiko a los pequeño o los no tanto.
El 8 de abril de cada año se conmemora a Hachiko en la plaza frente a la estación de trenes de Shibuya.
Los restos de Chuken Hachiko (en japonés el leal perro Hachiko) descansan junto a los de su amo el Dr. Eusaburo Ueno.
En una esquina de la sepultura de su dueño en el Cementerio de Aoyama, Minmi-Aoyama, Minato-Ku, Tokio.


fuente: www.todoperros.com

lamento mi tardanza, esta entrada debería haber sido escrita ayer pero mi pc no estuvo por la labor.